No me quieras querer, no me quieras matar, corazón


Ahora que parece que definitivamente me has apartado de tu vida, me he decidido a escribirte. Me he enterado por ahí de que no me echas nada de menos. No sé si creérmelo, con la cantidad de momentos que hemos pasado juntos.
En realidad, si te soy sincero, nunca llegué a sentir por tu parte el mismo cariño que yo te daba día a día. Exceptuando un par de semanas en las que me hiciste más caso que al resto de la gente, recibiendo las llamadas justas y pensando en mí día y noche… el resto de nuestra relación ha estado llena de desplantes hacia mí. Vivías colgada del teléfono escuchando a toda esa gente que te calentaba la cabeza con chismes sobre mí. Que si cuidado con él que te puede comer la moral, que si conozco otras con las que ha estado y no lo han pasado nada bien, que si esto, que si aquello… pero nada positivo, al fin y al cabo.
Después de todo, no te he tratado tan mal, ¿no? Mucha gente dice que estás guapísima, que te ven fenomenal, que sonríes aún más que antes… Supongo que mi parte de culpa tendré en ello.
Pero ya veo que todo eso te ha dado igual. ¿Dónde quedaron esos días en los que me llamabas “mi pequeño Allien” con una sonrisilla?
Me has ido machacando semana a semana con la ayuda de tus amiguitos del hospital. Yo me he hecho el duro, intentando que no afectara a lo nuestro, pero tú erre que erre con la manía de dejarte llevar por esos coleguitas que tan poco me quieren. Y para colmo tu familia también me odiaba. Cuando te he espiado el móvil (sí, lo reconozco), he alucinado con la cantidad de mensajes poniéndome a caldo y diciéndote que me dejaras cuanto antes.
Me olía hace tiempo que esto pasaría (casi desde que empezó), pero aún así, me sobró totalmente el numerito de las maletas en la puerta. Ni siquiera una explicación, un hasta luego, un nos volveremos a ver… nada. Ya veo que este año y medio no ha significado nada para ti. Que soy solo pasado y tú eres de las que no miras para atrás, así que no querrás intentarlo de nuevo.
Así que, con una rabia increíble de que lo nuestro no haya sido más duradero, solo me queda desearte lo mejor y que seas feliz con tu gente, ya que, entre ellos y yo… los has elegido a ellos.

Un beso de tu amigo,

Allien Cáncer


P.D.: A mi tía Nieves. Con cariño de su sobrino :P

1 comentarios:

Unknown dijo...

Hola cariño!!! Llevo dias haciendo "limpia" de mails atrasados a causa de mi ausencia.Me he metido en tu blog,(algo que hago de vez en cuando), porque me dijo tu madre que habias mandado un escrito dedicado a mí, y mi "ego",me dijo que no me lo podía perder.En realidad, estoy encantada de haberme deshecho del Alien, aunque se haya quedado despechado. Ojala, desapareciera para siempre, y dejara de apoderarse de cuerpos que no le pertenecen....
Gracias por tu inmensa generosidad, y tu impagable cariño, que es totalmente correspondido.TE QUIERO!!!!.Tu tia Nieves