
Cuando uno va de excursión o asiste como invitado a una fiesta, uno de los pensamientos que siempre le viene a la cabeza es: "Menos mal que me lo dan todo hecho" o "Menos mal que esto no lo tengo que recoger yo".
Si te lo has pasado bien, lo último de lo que te acuerdas es del trabajo que tiene haber organizado todo para que haya salido bien y todo el mundo disfrute. Quizá alguien piensa que el que organiza es imposible que lo pase bien, por eso... lo más cómodo es "que me lo den hecho" y ahorrarme trabajo innecesario.
Pues bien, yo soy una de esas personas de las que no se conforman con esperar a que se lo den todo hecho, y que si tiene que "pringar"...pringa, con tal de que un plan se lleve a cabo. Es cierto que, ya que la mayoría de la gente no es así, acabo pringando la mayoría de las veces. Pero no soy tonto, lo hago porque quiero, y porque sé, que si nadie se mueve... hay cosas que nunca se podrían hacer, y una vez hechas, uno comprueba que el esfuerzo mereció la pena.
Tampoco soy de los que dicen: "lo hago yo, porque a mí me gusta que se hagan las cosas a mi manera, y si no...no se hacen". Para nada. Me adapto a cualquier plan que me organicen, así que... admito ofertas.
Afortunadamente, muchos de los planes que he pensado, han gustado y tengo la suerte de estar rodeado de gente agradecida, por lo que mi cabeza no deja de pensar más y más cosas para proponer.
Ya tengo en mente un par de ellas, así que...ya os iréis enterando próximamente. Insisto en que no soy masoquista, así que...admito cualquier ayudita para que todo salga mucho mejor. Que siempre es bueno hacer las cosas con diversas opiniones.
¿Qué será lo siguiente?...
Publicado por ACD a las 18:53
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