¡Bienvenido a casa, amigo!

¡Pues sí, el día llegó! ¡No sabéis cuántas ganas tenía de escribir esto! Por fin se acabó el vivir solo. Desde hace unas horas tengo un nuevo compañero de piso, mi sofá. Venía con cara de cansado, el pobre, del viaje y después de todo lo que le ha costado decidirse a venir a casa. Pero ya pasó, ya está aquí, y ha sido recibido con los brazos abiertos (no podía ser menos).
En fin, que espero que nuestra convivencia vaya bien, y no tenga que arrepentirme de haberle echado tanto de menos. Ya os lo presentaré, tranquilos ;).

"Y al despertar, me sentaré en mi lado del sofá. Para esperarte una vez más..."

0 comentarios: